dilluns, 21 de maig de 2007

Romario, el gran O'Baixinho


Romario marcó su gol número 1000 en el partido que disputaron el Vasco da Gama contra el Sport la pasada madrugada. El veterano ariete de 41 años de edad hizo realidad su sueño de llegar a la gran cifra de 1000 goles conseguidos en competición oficial. Hasta día de hoy sólo un jugador había conseguido esa gesta, su compatriota y amigo Pelé que según estadísticas de la FIFA, anotó a lo largo de su carrera 1.281 tantos en 1.363 partidos.
El partido estuvo marcado por el claro dominio del Vasco da Gama que al finalizar la primera parte ya ganaba por 2 tantos a 0. Los 2 goles fueron marcados por el delantero André Dias. En esta primera parte, Romario gozó de una clara oprtunidad para marcar el tan ansiado tanto. Tras una buena jugada en equipo, el balón llegó a Gulhereme que tras desacerse de su defensor, cedió el balón a Romario que conectó un fuerte disparo que rechazó con la cabeza en la misma línea de gol el defensa del Sport, Durval.
Así pues, se llego con un 2 a 0 al final de la primera mitad.
La segunda mitad del encuentro empezó con un ataque sin piedad del Vasco da Gama y a los dos minutos del comienzo de la segunda parte, Abedi hizo una gran jugada por la banda derecha y se dispuso a centrar el esférico imposibilitando la acción Durval, el responsable en la primera parte de que Romario no hiciese el tan ansiado gol. Tras el centro de Abedi, el balón impactó en la mano de Durval y el colegiado del partido no dudo en ningún momento a decretar la pena máxima, penal a favor de los de Gama.
Ahora si que era la oportunidad de O’Baxinho que decidido tomó la pelota y la plantó en el punto de penalti. Andó unos metros hacia atrás, miró al portero y empezó a correr hacia el balón que acabó dentro con un suave tiro al lado izquierdo de la puerta del cancerbero rival. Romario lanzó con la tranquilidad y la clase que lo caracteriza. A partir de ese momento, el estadio empezó a enloquecer y los miles de fans que espectaban el partido se volvieron locos tras el tanto del brasileño. Miles de espectadores se rompían las manos aplaudiendo el tanto número 1000 del astro. Romario se dirigió a la porteria rápidamente a por el balón que recogió de dentro de esta y lo llevó consigo celebrando el tanto. Después de esto, el partido se detuvo durante 17 minutos en los que un Romario acompañado por su familia y amigos declaró ser el hombre más feliz del mundo. Su rostro cambió al ver a su madre dirigiéndose hacia él con una camiseta con el dorsal número 1000. Romario no pudo contener las lágrimas. La única cosa que no ha podido cumplir el brasileño ha sido marcar el tanto en Maracaná tal y como lo hizo O’Rei Pelé pero dijo que se sentía muy orgulloso de haber metido el gol en Sao Januario, estadio dónde más veces ha metido el balón al fondo de la red.
Para concluir el festejo Romario dió una vuelta olímpica al campo y tras esta, el partido se reanudó. A partir de ese momento y hasta el final del encuentro, lo más destacable del juego, fué el cambio de Romario que fue substituído en el minuto 40 del segundo periodo por su compañero Alan Kardec. El brasileño abandonó el terreno de juego envuelto en una ola de aplausos proporcionados por el jubiloso público.
Así pues, Romario llegó a la increíble cifra de 1000 tantos.