En España el número de necesitados sigue creciendo. Diversos organismos sociales trabajan duro para habilitar los llamados comedores sociales. A ellos acuden personas con pocos recursos para comer caliente al mediodía o a la noche. Gracias a los cientos de voluntarios que trabajan desinteresadamente, en la actualidad, muchos de estos centros proporcionan servicios vitales para muchas personas.Según un informe de Cáritas y la Fundación Foessa, en España conviven unos 30.000 'sin techo' que malviven en condiciones sumamente precarias. Se estima que en España hay más de 8 millones y medio de personas que sobreviven con menos de la mitad de la renta media per cápita. Unos 85.000 hogares, más de 500.000 personas, están sumidos en lo que los especialistas denominan la "pobreza extrema". Si a esta cifra le sumamos las dificultades de los cada vez más numerosos inmigrantes que acuden a nuestro país en busca de una oportunidad, no es de extrañar que los servicios sociales como los comedores sociales estén siempre llenos de gente.
Además, a parte de comedores sociales hay otros centros en los que los ‘sin techo’ son acogidos y donde pueden ducharse o dormir. No obstante, la negativa de la mayoría a cumplir las normas mínimas hace que muchos prefieran dormir en la calle o en un cajero automático. Ya sean de iniciativa pública o privada, los albergues establecen unos requisitos mínimos como ducharse, no entrar con bebidas alcohólicas o registrarse antes de las diez de la noche, que no todos los "sin techo" están dispuestos a aceptar.
Los inconvenientes de ayudar
Recién terminada la Fiesta Mayor, el barrio de Navas hace limpieza de sus calles y vuelve poco a poco a la normalidad. Lamentablemente, para muchos vecinos, la ‘normalidad’ de la que hablamos, está relacionada con vagabundos durmiendo en cajeros, parques llenos de tetrabriks de vino y decenas de personas (muchas en estado de embriaguez) agolpadas a las puertas del comedor social de Navas, situado en la Avenida Meridiana número 238-240, y del albergue que hay a pocos metros.
Pocas semanas después de la apertura del comedor, comenzaron los problemas. Muchas de las personas que se acercaban a comer, se quedaban el resto del día por los alrededores, esperando al día siguiente. Estamos hablando en este caso de vagabundos que desde entonces deciden hacer vida en el barrio para tener el comedor siempre cerca.
Para los habitantes de la zona, su presencia causa una sensación de inseguridad, puesto que su comportamiento no es en la mayoría de los casos el correcto, a lo que se suma la poca iluminación de algunas calles. Precisamente, el homicida que hace poco más de un año (en Febrero de 2007) arrojó a un hombre a las vías del metro de Navas, salía de este comedor, donde era un usuario habitual.
Antoni Jerez, presidente de la Asociación de Vecinos de Navas (AVVN) explicó como hace unos tres años los vecinos consiguieron parar el tráfico de la Avenida Meridiana para reclamar más seguridad en el barrio, puesto que la gran cantidad de gente que se acercaba a recibir los servicios del comedor social, causaban problemas y cometían delitos. Además, Antoni Jerez explicó a este medio que se llegaron a conseguir unas tres mil firmas para cerrar el comedor social y para que lo trasladaran a otro lugar. Gracias a eso, el barrio dispuso de vigilancia las veinticuatro horas del día durante un largo período de tiempo. Aunque no consiguieron el traslado del comedor social, los alrededores estaban custodiados siempre por la Guardia Urbana o los Mossos d’Esquadra. En aquél momento acudían al comedor social unas 400 personas cada día de 12.30 a 14.00 horas. Actualmente lo hacen 186. Jerez considera que “ahora que van a abrir otro comedor social en un distrito cercano, creemos que esta cifra se reducirá considerablemente”, además, comentó que “indigentes hay en todos los sitios, y cada vez más, y todos conocemos cuál es su comportamiento, así que con la reducción que está habiendo poco a poco, el barrio va retomando la normalidad”.
Carme Herrero, jefa de prensa del distrito de Sant Andreu asegura que hay un grupo de presión que ha estado intentando cerrar el comedor social. Además, dice que a lo largo del año “se reciben muchas cartas relacionadas con el tema, que poco a poco se van respondiendo”. Carme Herrero comunicó que sobre este tema “hay un plan de seguimiento” y que se reforzó la seguridad en la zona “tal y como prometió la regidora del distrito, Gemma Mumbrú”.
Siguen los problemas
No obstante, parece que las cosas no están tan bien como se están contando. En Junio de 2006 fue legalizada la Plataforma Navas, una asociación de vecinos apolítica, independiente de otras organizaciones del mismo barrio, sin ánimo de lucro y con el único interés de trabajar por el bienestar de los vecinos de Navas. Uno de los usuarios del foro de esta plataforma comenta que a finales de abril, “una vecina del barrio, de 80 años de edad, iba por la Meridiana cuando al pasar por la puerta del comedor social fue agredida por uno de los usuarios. Afortunadamente la intervención de otro vecino presenta pudo evitar algo que fuera a más. Otro día, una vecina encontró un bolso por los alrededores del centro. Al mirar dentro encontró documentación y un móvil de una anciana del barrio medio ciega a la que habían robado”.
Algunos vecinos comentan que los cambios que están habiendo son pocos e insuficientes, y que encima, perjudican al barrio. Mar, una vecina, comentó que “la plaza de Ferran Reyes fue asfaltada para limpiar mejor la porquería que iban dejando los indigentes. Los bancos fueron sustituidos por sillas para que los indigentes no se tumbaran… Esa ha sido su manera de arreglar los problemas... Todos ganan, menos nosotros los vecinos”.
Por otra parte, Luis asegura que está “cansado de no poder entrar ni al cajero porque hay gente durmiendo u orinando. Siempre hay gente bebiendo en la calle, los parques están en muy mal estado, las calles huelen mal y deben ser regadas constantemente, no paran de haber altercados, etc. Así que para nada las cosas han mejorado. Y aunque haya temporadas más tranquilas, nada va a cambiar hasta que el ayuntamiento no tome medidas en serio, o hasta que el comedor social se traslade”.
El traslado del centro es la solución que proponen muchos vecinos. Dicen que no por eso son poco solidarios con los indigentes o xenófobos con los inmigrantes, simplemente creen que este tipo de centros “deberian ir rotando por otros distritos también y que un centro no pudiera estar en un mismo lugar durante tantos años seguidos”.
La ‘Plataforma Navas Fem Barri’ en su comunicado de marzo de 2008, expone la cantidad de equipamientos públicos que hay en los diferentes barrios del distrito de Sant Andreu. El barrio de Navas triplica la densidad de habitantes por hectárea respecto la media de Barcelona y es el barrio con más densidad de población del Distrito de Sant Andreu. Al mismo tiempo, es el barrio con menor cantidad de equipamientos públicos (bibliotecas, escuelas, centros culturales, centros deportivos, residencias, mercados…) para uso de los vecinos. Eso sí, en cambio, Navas es el barrio con más equipamientos sociales: comedores sociales, albergues de baja exigencia,…
Los vecinos creen que Navas también se merece tener equipamientos públicos, y que la distribución es muy desigual e injusta. Al mismo tiempo expresan que la solidaridad social es cosa de toda la ciudad y no solo debe serlo de este barrio.


Era molt difícil veure a algú que no tingués un llibre o una rosa a la mà. El matí de Sant Jordi es va veure acompanyat afortunadament d'un sol brillant. Al centre de Barcelona no hi cabía ningú més. Els carrers estaven plens de paradetes i sobre tot plens de gent. Fins i tot podíes trobar a personalitats populars passejant amb les seves families. I els que no estàven passejant, estàven signant exemplars del seu llibre. Jaime Peñafiel, Fernando Savater, Risto Mejide, Jorge Lorenzo,... Però sense dubte, l’estrella d’aquest Sant Jordi ha sigut Carlos Ruiz Zafón, que tenia muntada la seva parada a Gran Via amb Passeig de Gràcia. Zafón va concentrar centenars de persones que van apilotonar-se uns amb els altres (i fins i tot agredir-se) al voltant de l’estand en busca d’una dedicatoria per als seus exemplars. El nou llibre de l’escriptor, anomenat “El Juego del Ángel”, ja és un bestseller.





