dimarts, 24 de febrer de 2009

¿Pornografía televisiva supervisada por padres?

Afortunadamente para mí y, sobre todo, para el futuro desarrollo de las matemáticas, ya hace dos años que dejé atrás las clases de esa materia. Sin embargo, esto no quiere decir que de aquellas clases, entre logaritmos y teoremas sin sentido para mí, no sacara nada provechoso.
El caso es que tenía una profesora que nos dijo que ante la mítica pregunta de “¿qué os enseñan en el colegio?”, debíamos responder que en el colegio, efectivamente, nos enseñan y en casa, teóricamente, nos educan.
Esto me sirve para reflexionar acerca de lo vivido en los medios de comunicación la semana pasada a raíz del asesinato de la niña Marta del Castillo.
Empecemos analizando el espacio televisivo Rojo y Negro en el que el presentador se atrevió a acusar del asesinato, mirando directamente a la cámara, a alguien que solo él sabía quien era. Además, le invitaba a llamar al programa para entregarse antes que a la policía. En este mismo programa, cuando el presunto asesino ya había confesado ante la policía, pudimos ser testigos de una claro ejemplo de pornografía televisiva: la novia menor de edad, del supuesto asesino fue, previo pago, de plató en plató explicando todo tipo de detalles morbosos acerca de su novio. Lo peor de todo este asunto es, como apuntó Pilar Rahola en La Vanguardia la semana pasada, que la niña tenía a su madre al lado a la que solo le faltaba aplaudir para culminar semejante espectáculo lamentable.
Esto me lleva a pensar que, probablemente las cadenas de televisión que emiten programas como estos no tienen en cuenta ningún criterio de ética profesional. Por otra parte, tampoco creo que tengan toda la culpa, ni mucho menos, porque la audiencia responde (casi un 40% de share). Por lo tanto, ¿debemos empezar cambiando las parrillas televisivas o la educación en los colegios y en casa para que se formen personas con una mirada crítica ante la pornografía televisiva de la que estamos siendo víctimas?. No tengo respuesta a este interrogante sino, más cuestiones: ¿tenemos la televisión que nos merecemos?, ¿debemos aceptar que la televisión es la que es y, por lo tanto, hemos de aprender a verla con una mirada crítica?...
Como pueden ver de operaciones matemáticas no aprendí nada en aquellas soporíferas clases de matemáticas pero, de cosas de la vida un poquito: es verdad que en casa te educan y en el colegio te enseñan pero, por favor señores profesores, visto lo visto, aporten algún tipo de educación a sus enseñanzas.

1 comentari:

Ana María Avilés ha dit...

Ante todo, decirte que me encanta que en este seminario también tengas un blog (aunque esta vez sea compartido), porque me gusta muchísimo leerte Marga.

Sobre la pornografía televisiva... tienes toda la razón. A mi también me horripiló cuando al día siguiente del programa Rojo y Negro todas las cadenas volvían a emitir las imágenes y las declaraciones más impactantes de la novia del todavía presunto asesino de Marta. Y de cómo la madre de ésta, a su lado, la miraba con una cara que oscilaba entre la admiración y un profundo frotarse de manos del dinero que iban a ganar con esos minutos de "gloria" en la televisión.

Muchos besos y ánimos para seguir escribiendo (en este seminario y en la vida).

Ana María