divendres, 4 de maig de 2007

“Europa no es tan maravillosa como los africanos la vemos en las películas”

Malikane Gueye tiene 21 años y es originario de Dakar (Senegal). Intentó llegar a las Islas Canarias a bordo de un cayuco tres veces sin éxito. Un periodista se interesó por su historia y durante un entrevista en directo en el programa “Hoy por hoy” un empresario agrícola le ofreció un puesto de trabajo. Actualmente vive y trabaja en Reus (Baix Camp).

¿Donde aprende un joven senegalés a hablar tan bien el castellano?

Antes de que te conteste déjame decirte que aunque soy senegalés, pertenezco al grupo étnico de los Wolof, la etnia mayoritaria del país con más de un 40% de la población, pero que también está presente en toda Gambia y en el sur de Mauritania.

¿No me dirás que el castellano la lengua materna de los Wolof?

No! Para nada (risas). Si bien, lo que es cierto, es que nuestra etnia se distribuye a lo largo de las zonas costeras, que también son las más pobladas. És por ello que nos une un fuerte vínculo con el mar. Aprendí el castellano trabajando de pescador en un barco, me lo enseñó un marinero vasco de Bermeo.

¿Porqué se decide uno a abandonar Senegal para emigrar a Europa?

No sabía lo que me esperaba lejos de mi país. Los africanos tendemos a pensar que Europa es otro mundo completamente diferente, maravilloso y perfecto como en la televisión y las películas. En Senegal, los únicos negros que vemos en la televisión europea son millonarios afamados; los jugadores de futbol. Aun así, lo que si es cierto es que en Europa si trabajas te pagan un sueldo. En Senegal, por contra, si no tienes estudios es imposible conseguir un buen empleo. Estudiar, en mi pais, es cosa de ricos.

¿Cómo empieza y cuales son los preparativos para un viaje, como tu dices, a “otro mundo completamente diferente”?

Los preparativos son muy básicos, conmigo sólo llevaba una mochila y todo el dinero que había ahorrado en mi vida, unos 900 euros. Un día un amigo me llamó deciéndome que se iba a Europa. Como en ese momento yo estaba de vacaciones y no tenía nada más que hacer pensé que yo también podía irme. Los mafiosos senegaleses que están Nuadibú, Mauritania, necesitan a gente como yo para los viajes de los cayucos...

¿En que sentido te refieres a gente como tú?

Como he dicho antes, yo en Senegal trabajaba en un barco y por ello tenía conocimientos básicos de navegación. No vayas a pensar que son los mafiososo los que arriesgan sus vidas en una travesía a bordo de un cayuco. Los tripulantes de la embarcación no son más que marineros y pescadores africanos que saben leer los datos de un gps y interpretar el estado del mar.

¿Cuando abandonas definitavemente Dakar para emprender el viaje?

En Mayo pasado, ahora hace un año. Me trasladé en autobús hasta Nuadibú que está a 500 km desde Dakar, o sea casi 20 horas de trayecto de carretera africana. Una vez allí, antes de embarcarme hacia Tenerife en un cayuco, estuve una semana compartiendo una barraca con mis futuros compañeros de viaje. Era una habitación completamente vacía pero, eso sí, tenía un televisor.

Al cabo de una semana os disponeis a embarcar en el cayuco. ¿Cómo fue esta primera travesía?

En esta primera travesía el estado del mar no nos permitió continuar hacia adelante. Las olas eran enormes y el viento soplaba muy fuerte. Después de dos dias navegando decidimos que no podíamos continuar y volvimos hacia Nuadibú.

¿Sentiste que te estabas jugando la vida a bordo del cayuco?

Los inmigrantes que intentamos llegar a las costas españolas en los cayucos tenemos una forma de ver las cosas completamente diferente a la de los europeos. La mayoría de nosotros somos musulmanes y creeemos que sólo dios puede quitarnos la vida. Visto así, si morimos en el mar es porqué dios lo ha querido.

¿Que pasó cuando regresasteis a Nuadibú?

De nuevo en tierra firme, tuvimos que esperar casi dos semanas antes que no conseguimos la gasolina suficiente para volver a intentarlo. También pasé junto algunos compañeros un par de noches en una comisaría puesto habían detenido a uno de los mafiosos. No obstante, al final nos dejaron libres otra vez. Entonces volvimos a embarcarnos pero el resultado fue el mismo. Después de tres noches volvimos hacia la costa. Con dos experiencias fustradas a mis espaldas decidí volver a Dakar.

¿Una vez regresas a Dakar das por terminado tu sueño de llegar a Europa?

No, en absoluto. Al llegar a mi casa, volví a ponerme en contacto con las mafias de inmigración. Después de dos semanas me llamó un mafioso ofreciéndome ser el capitán de un cayuco. Me dijo que me pagaba un billete de avión hacia Casablanca desde Dakar si me disponía a tripular la nave.

¿Aceptaste su ofrecimiento?

Sin duda. A los cinco días tomé el avión hacia Casablanca. Como en Nuadibú, estuve unos días residiento en un piso con más compañeros que pretendían emigrar a España. Al cabo de una semana nos trasladaron en furgoneta hacia Tarfaya, en la costa sur de Marruecos muy cerca de las Canarias.

¿Cómo fue tu tercer intento de llegar a las costas españolas?

Se suele decir que la tercera ocasión es la definitiva, pero en mi caso fue la peor experiencia. A las dos horas de travesía, entre olas enormes, entró agua en los motores, estos dejaron de funcionar y la corriente nos arrastró hacia la costa. Las olas acabaron lanzado al cayuco contra unas rocas costeras y pronto se abrió una brecha en la embarcación. Decidimos abandonar el barco y tratamos de alcanzar la costa nadando. Al final lo logramos pero muchos llegamos heridos. Cuando estaba a punto de llegar a la costa me herí el antebrazo izquierdo con una roca y me lesioné la muñeca derecha.

¿Qué ocurrió entonces?

La herida en mi antebrazo era bastante profunda. Tuve que acudir a un hospital para que me la suturaran. Además, tenía la otra muñeca muy dolorida y casi no podía mover la mano. Vista la situación decidí que no estaba en condiciones de volver a intentarlo y el mafioso accedió a pagarme el billete de vuelta hacia Dakar. Me dijo entonces que cuando me curara volvería a mandarme un billete para regresar a Marruecos. Era entonces el mes de Agosto y después de tres intentos fracasados de emigrar a España pensé que tardaría un tiempo antes de volver a probarlo.

Entonces regresas a Dakar y ocurre lo menos pensado...

Durante mi estancia en Nuadibú en mis dos primeros intentos conocí a un grupo de periodistas españoles que trabajaban para la cadena Ser y estaban realizando un reportaje sobre la inmigración ilegal. Cuando llegué a mi casa me enteré de que uno de ellos había intentado ponerse en contacto conmigo, puesto que yo era de los pocos que hablaba castellano.

¿Te pusiste en contacto con él?

Tan rápido como pude lo llamé. Cual fue mi sorpresa cuando me enteré que iban a venir a Senegal para continuar con el reportaje. Al poco tiempo vinieron y fue entonces cuando me entrevistaron. Para mi fue todo un honor puesto que junto a mi, interviniendo en el programa, se encontraban el embajador español en Senegal y uno de mis idolos, el rapero Dj Akon, conocido en todo el país.

Ese programa cambio tu vida.

Sí, completamente. Durante el transcurso del programa (Hoy por hoy) un empresario catalán escuchó mi historia y decidió contactar con la cadena Ser. Cuando me estaban entrevistando me dijeron que había alguien que quería hablar conmigo en directo y yo me extrañé mucho. Fue entonces cuando, por antena, el empresario propietario de la empresa Tecnol me dijo que estaba interesado en darme un puesto de trabajo. Me quedé muy sorprendido.

¿Algun momento dudaste en venir?

Ni un minuto. Ya en el programa le dije que sí. Entonces empezaron todos los trámites para que pudiera venir a España. Hace dos meses que llegué.

¿Echas de menos algo de Senegal?

Sí, ya te he dicho que pensamos que venimos a un mundo perfecto. Pero en la realidad no es así. Creo que en Senegal la gente es más alegre, no tenemos dinero pero nos pasamos el día hablando y riendo hasta la hora de dormir. Aquí el trabajo lo ocupa todo, a veces parece que estés recluso en una cárcel. Vivir en un país ajeno es muy difícil, a veces andando por las calles siento algo que no me gusta.

¿A que te refieres con este algo? ¿Te sientes diferente?

Muy diferente, la verdad. Mucha gente cree que los negros no son personas, cuando en realidad somos todos iguales. Me siento un poco discriminado, como si fuera un criminal que ha cumplido su condena y vuelve de nuevo a la calle. Todos te miran de una forma intimidatoria. Tengo la sensación de haber hecho algo malo. En mi país en cambio, a los extranjeros, la mayoría de ellos turistas, les tratamos muy bien.

¿Te ves viviendo muchos años en España?

Viviendo no, trabajando. Siempre que pueda voy a regresar a Senegal.

1 comentari:

Nicole ha dit...

Querría decir que todo que explica Malikane es correcto.
El año pasado pasé un mes en Senegal, y vi que la gente ahi es muy feliz,a pesar de la pobresa.
Mis felicidades a Malikane por dominar el Castellano. El lo habla mejor que yo, aunque llevo en Tenerife 8 años ya.
Pienso que sería mejor de utilisar el dinero que tienen que pagar para venir aquí, para montar un negoccio en Senegal, por ejemplo la ganadería.Asi podrían quedarse en su pais y estar más felices.