dijous, 24 de març de 2011

“No existe el alumno bueno y el alumno malo”



Obra Social La Caixa ofrece una jornada informativa sobre el riesgo del fracaso escolar en Cataluña

La obra social LCX junto con el Consejo de Trabajo Económico y Social de Cataluña (CTSEC) han presentado hoy en el emblemático edificio de La Pedrera un informe sobre el estado actual del nivel escolar con la participación de notables profesionales y estudiosos del ámbito. El acto ha concluido con la intervención de la Consellera d´ Ensenyament, Irene Rigau, como muestra de agradecimiento a los conferenciantes.

“El sistema educativo necesita una reeducación”. Con esta redundancia, el Doctor Mariano Fernández, catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y Salamanca, ha iniciado su discurso. El funcionamiento escolar ha de variar sus directrices ya que, desde la creación de la LOE se ha impuesto una normativa unitaria y equitativa para todos los centros que no es acorde al contexto educativo. Las escuelas buscan normalizar a sus estudiantes, creando el alumno estándar y éste no es el camino adecuado para reducir nuestra deficiencias y potenciar los conocimientos de los jóvenes. La indiferencia ante las diferencias, hace que no se estimulen las necesidades específicas que son las que al fin y al cabo, afectan al joven y alientan su futuro. De este modo, hemos de romper con la percepción tradicional, dicotómica del “alumno bueno y malo”, “el que vale y no vale” y “el perdedor y el ganador”. Tanto España como Cataluña cometen un grave error lingüístico y conceptual, desventajoso frente a la mejora de su sistema educativo. Los constantes estudios realizados por el Departamento de Educación muestran elevadas tasas de fracaso escolar que desmotivan tanto a sus docentes como a los propios alumnos que poseen expectativas de futuro. En el resto de países europeos existe una clara línea divisoria entre el fracaso y el abandono escolar, hecho que nosotros agrupamos en un mismo sector. Tendemos a igualar el significado de la palabra “abandono” al de la palabra “fracaso”, esta correlación incoherente hace que aquellos alumnos que no quieran continuar con una determinada rama de estudio crean que lo suyo es una derrota y no una búsqueda de alternativas. La concepción de sistemas formativos anexos ya sean ciclos formativos, FP y otros formatos específicos son otro modo de enseñanza que también conlleva sus particularidades, ventajas y desventajas pero con un verídico mayor nivel de ocupación, factor que parece no haber sido asimilado en nuestra sociedad.

Por último la Consellera d´ Ensenyament de Cataluña ha hecho referencia al entorno familiar y social como factor incondicional del progreso futuro del niño, independiente de su posición social y económica. La escuela no es un hecho aislado, han de haber actividades complementarias y de ocio que establezcan un vínculo educacional. Si somos capaces de mantenerlo, seremos capaces de compaginar una vida laboral y autorrealizadora.